sábado, 4 de abril de 2020

Marruecos en 7 días

MARRUECOS EN SIETE DÍAS

1º día. Marrakech


Hemos llegado por la tarde-noche. Primero hemos cenado en el bufé, mucha variedad y 
muy bueno todo, y después hemos cogido un taxi para ir a dar una vuelta por la plaza de 
Jmaa el Fnaa. Es enorme y todo un espectáculo. De gente hasta los topes, puestos de comida, de tiendecitas, de gente tocando… etc. millones de callecitas repletas de puestos. Es increíble.
El tráfico es un caos. Hay que jugarse la vida y tirarse. Gana el más osado. Una odisea ir en 
coche e ir sorteando otros coches, miles de bicicletas, miles de motos. ¡qué horror!







2º día. Marrakech

Primero hemos ido a los Jardines de la Menara. Es un espacio enorme de olivos y es 
lugar de domingueros, y al final hay un gran estanque con un pabellón de recreo.
La misión de este estanque, nos ha explicado, es recoger el agua del deshielo de la 
cordillera del Atlas, para abastecimiento de la ciudad, y regadío.
Desde aquí se ven los cuatro colores de Marruecos: azul del cielo, verde de los olivos, rojo de
la tierra y blanco de la nieve del Atlas.





De allí hemos ido a ver los exteriores de la Mezquita de la Koutoubia (que significa biblioteca) y su minarete que se ve desde toda la ciudad y que con 70 m. de altura es el más alto de
Marrakech. Es la hermana gemela de la Giralda. 




Ya en la parte antigua de la ciudad, visitamos el Palacio de la Bahía. Propiedad de un visir, es un ejemplo de residencia privada. Por fuera murallas de adobe y por dentro preciosos jardines y un montón de departamentos (estancia de la favorita, de las 4 esposas oficiales y 24 concubinas)
La zona de las dependencias de las concubinas es un lugar amplio, bonito y alegre, con una fuente central y que da paso a un jardín andaluz. Todas las dependencias están en una sola planta, ya que al parecer el visir tenía tal obesidad que no podía subir escaleras.
Es todo una pasada, jardines, decoración de paredes, arcos y techos. En fin, nada que se puede uno imaginar viéndolo desde fuera.
Decía la guía que hay un dicho “casa de moro, por fuera de barro, por dentro de oro”

    


Y desde allí nos dirigimos a la Plaza de Jmaa el Fnaa (donde estuvimos anoche). Parece otra
plaza distinta, no tiene nada que ver con lo que había anoche.Hay encantador de serpientes, 
monos, sacamuelas.Ya no están todos los tenderetes de comida, hay ahora montones de 
puestos de fruta, que están dispuestas de una forma preciosa con la diversidad de colores,









 también hay de frutos secos, etc. y por todas las callecitas que forman la Medina
apelotonadas tiendecitas de toda clase de artículos: zapatos, ropa, piel, bolsos, plata, etc. etc.





Por una de esas callecillas nos ha llevado a una farmacia tradicional, donde unas mujeres 
molían las almendras para elaborar el “aceite de argán”, y allí nos han enseñado todos los 
productos. 
Eso sí, nos han dado una masaje en el cuello por 20 dirham (2.- €) por cabeza… o mejor 
dicho por cuello, que nos han dejado nuevos. Ha sido lo mejor.







Vamos a descansar un rato y prepararnos para el espectáculo de esta noche, que nos recogen
a las 7,30
Es una finca en las afueras de Marrakech, a unos 15 km., que recrea el palacio de Aladino. 
Inmenso y un montón de gente.
En la entrada, a modo de recibimiento, están todas las tribus bereberes que son, creo, 17. 
Cada una con sus trajes típicos y su música.
La cena nos la sirven en una jaima y se han sentado con nosotros Cristina y Telma, la madre y 
la hija portuguesas. Son superagradables. Nos hemos inflado de cenar. Primero una sopa 
que se llama Harira, y es contundente y poco picante. Es la que suelen tomar por las 
noches en Ramadan depués de haber estado todo el día sin comer. A mí me ha encantado. 
Después cordero con orejones y almendras. Buenísimo. Cuscús con pollo, también muy 
bueno. De esto no opina lo mismo Alfonso que el cuscús ni lo prueba. De postre, un pastel 
típico y parecido a una milhoja y pastelitos morunos con te. Total, una pechá de comer porque todo estaba riquísimo.
A continuación hemos salido de la jaima y nos hemos sentado en unas gradas que había 
en una especie de circo romano, con arena y todo, para ver el espectáculo.
El espectáculo empieza con los caballos bereberes, por lo menos veintitantos, que van corriendo 
y al final lanzan el trabucazo. Esto forma parte de alguna fiesta popular, porque yo lo he visto 
alguna vez en la tele. Muy bonito.
Después números de habilidad sobre los caballos, una chica bailando la danza del vientre,
más caballos y las tribus de bereberes cantando.
Todo un espectáculo para guiris, pero muy curioso de ver, y al fin y al cabo, nosotros somos 
guiris ¿no?





3º día. Casablanca, Rabat, Meknes


Salimos de Marrakech  para Casablanca, allí hemos parado para ver la Catedral de Notre-Dame de Lourdes, que dice que es gótica, pero es moderna, fea y lo único que tiene son las vidrieras. 
Después paramos en la Plaza de las Naciones Unidas que es muy grande y donde hay varios 
edificios oficiales. Es la parte moderna. Antes se llamaba Plaza de Mohamed V. De allí a la 
Mezquita de Hassan II, padre del actual rey Mohamed VI, y eso ya tiene otro color.
Es impresionante de bonita y una explanada delante inmensa. Está pegado al océano 
Atlántico y tiene unas vistas maravillosas.
Otra vez al autobús y recorremos La Corniche que es el paseo marítimo. Y seguimos para 
Rabat. Por el camino hemos parado en una gasolinera en la que había un McDonald, y allí 
hemos comido. No nos lo podemos creer, en Marruecos y comiendo en un McDonald!!!




En Rabat hemos paseado por los exteriores del Palacio Real que es otra ciudad dentro de la 
ciudad. Paseamos luego por la medina y Kasbah de los Udaia. Es un barrio de calles 
estrechas y sinuosas, con casas pintadas de blanco y azul, con vistas al puerto y estuario del 
río Bu-Regreb. Entre estas calles llegamos a un jardincito donde está la Puerta de la Kasbah 
de los Udaia.







Otra vez autobús para llegar al Mausoleo de Mohamed V. Fachadas, puertas, interior, techos, etc. espectaculares. Vaya trabajillo!
Aquí están enterrados Mohamed V, su hijo Hassan II y el hermano de éste. Fuera del Mausoleo
está la Torre Hassan. Es otra hermana gemela de la Giralda de Sevilla, pero no está 
terminada, le llaman “la inconclusa”.
Entre esta torre y el mausoleo hay una gran explanada llena de columnas romanas 
procedentes de Volúbilis, un yacimiento romano muy importante en Marruecos. Es 
Patrimonio de la Humanidad.





Venga, volvemos al autobús. Ahora vamos para Meknes.
Nos dejan justo delante de Bab el Mansur. Es la puerta de entrada a la Medina. Es la más 
alta de Marruecos (16 m.) y muy bonita. Con cerámica y mosaicos de color verde.
Frente a ella, hay una gran plaza llena de puestos de todo tipo y abarrotada, y desde ella se 
accede al mercado. Es digno de ver cómo ordenan los pasteles, fruta, especias, etc. de una 
forma especial y combinando los colores de los productos. Es espectacular.
Seguidamente hacemos un recorrido por las calles con el autobús, pasando por los 
distintos corredores que conforman las cuatro murallas de la ciudad.



4º día. Fes

Damos una vuelta por Fes en autobús. Fes es Patrimonio de la Humanidad.
Primero paramos en el Palacio Real. Tiene una gran plaza con sus 7 grandes puertas decoradas, 
son de bronce del S. XIV y de madera maciza. Son 7 como los días de la semana y son 
preciosas.
Después hemos ido a una fábrica de azulejos. Es admirable cómo hacen los mosaicos y 
todos los artículos: fuentes de agua, platos decorativos, piezas para la cocina, etc. todo de 
forma artesanal. Yo estaba alucinada viendo cómo un hombre hacía todas las piececitas, y 
me ha regalado un corazoncito.
Y de allí a un mirador para ver una panorámica de la ciudad, y de la Medina. Se llama Fes el-Bali
Es una inmensidad de callejones superestrechos, y apartándote cada vez que pasaba un 
carrillo o un burro. Hemos estado, prácticamente, toda la mañana y solo hemos recorrido un 25% 
de toda la medina. Dicen que está formada por 300 barrios artesanales y 9000 callejones. 
Está todo lleno de comercios pequeñitos, aparte de todos los que te van abordando por el 
camino para que les compres algo, incluidos un montón de niños.
El guía local que nos ha acompañado hoy, se llama Abdul, y es todo un personaje. Hemos ido 
todo el tiempo riendo a carcajadas.










Después al Barrio de los Curtidores. Es impresionante ver esa cantidad de tinajas con colorantes para tintar las pieles a mano. Al entrar nos dan una ramita de hierbabuena para ir oliéndola porque 
el olor es nauseabundo. Después nos han hecho pasar a la tienda donde hay toda clase de 
artículos de piel













5º día. Ifrane, Middelt, Er Rachidia, Erfoud

Ponemos rumbo, primero a Ifrane. Es un pueblo de montaña, estilo suizo, muy turístico 
porque hay una estación de esquí, pero ahora, la verdad, no se veía mucha vida. Aquí 
hay una universidad elitista y un Palacio Real. Hemos parado para hacer pipí y comprar unos regalitos.
Continuamos para Midelt que es la capital del Medio Atlas. La recorremos con el bus, 
parece muy bonita, y seguimos hacia Er Rachidia para Erfoud.
Por el camino paramos a comer en un restaurante bufé, y muy bien. Tiene un patio muy 
agradable.
En Erfoud, visitamos una fábrica de piedras con fósiles. ¡qué trabajo tan duro para sacar unas
piezas tan bonitas! Ahí ya estaba cerca el hotel. 
Este hotel es muy bonito, tiene un jardín y una piscina estupenda y las habitaciones son 
como bungalós por todo el jardín. Y ahí hemos estado un rato descansando y tomando un 
refresco, mientras venían los 4x4 a recogernos para llevarnos a las jaimas de las Dunas 
de Erg Chebbi.

Ya vienen los 4x4 para llevarnos al desierto de Merzouga que está a 47 km. de Erfoud.
Cuando llegamos ya es de noche. ¡qué maravilla! El cielo está llenísimo de estrellas, 
precioso. Y después, el emplazamiento es increíble. Nos reciben como en una plaza todo 
alfombrada, con una fogata en el centro, y nos ofrecen té.
Esta zona ya es tuareg. A un lado hay una jaima abierta con cojines para tomar algo y al 
lado otra inmensa cerrada donde vamos a cenar y mañana a desayunar. Al otro lado, también todo alfombrado, están todas la jaimas numeradas en calles, como un hotel. La puerta de la 
habitación, por supuesto, es una cortina. Por dentro está muy bien, una cama grande, 
cuarto de baño con ducha, luz, enchufes. Está todo muy bien montado.
Hemos quedado todos para ir a cenar a la jaima principal. Bueno, bueno, la cena 
estupenda, y después, para suerte para Manolo y Alfonso, hay whisky. Los pobres, sobre todo Manolo, tenían ya el mono. Jejeje
Cuando hemos terminado de cenar, ha venido un grupo de tuareg y han estado tocando y 
cantando.














6º día. Desierto. Ouarzazate

A esa hora, ha pasado uno tocando las palmas y diciendo “yalla” que significa vamos.
Cuando salimos nos están esperando los camellos que nos van a subir a las dunas.
¡qué camino más bonito! filas de camellos por las dunas para ver el amanecer. Por el 
camino, los camelleros nos van haciendo fotos. Son todos unos profesionales. ¡vaya fotos más bonitas! 

Bueno, cuando empieza a amanecer, la vista es impresionante. La silueta de las dunas, la 
luz, los colores de la arena según le da la luz, en fin, todo, todo es impresionante. ¡qué 
experiencia tan inolvidable! 

Ya en alojamiento, hemos desayunado, y muy bien. Había muchas cositas y típicas del pueblo 
tuareg. 


 



 


La etapa de hoy también tiene un montón de kilómetros, más de 350 km. hasta Ourzazate.
El camino es preciosos, pasamos por un montón de pueblitos muy típicos, las gentes, los 
niños del cole, las tiendas, las carnicerías con las cabezas de camello colgadas, y los corderos.
 Bueno, bueno,  Pasamos también, una vez que salimos de Erfoud, por el gran oasis del 
rio Ziz. Grandes palmerales, es una visión casi fantástica. Yo siempre había imaginado que un oasis eran “3 palmeras y una charca”  pero esto son kilómetros y kilómetros  de palmeras, y en 
algunos sitios, kasbah, que son fortalezas con las casas en su interior, todo de adobe, por 
tanto, del color de la tierra ¡qué bonito!
Tinerghir es un pueblo muy bonito, con palmerales, árboles frutales, construcciones de 
adobe, etc. Allí paramos para comer. Pedimos pinchitos de cordero, que teníamos ganas de 
probarlos, pero… los he comido mejores.





 

 


 


Visitamos, cerca de allí, las Gargantas del Todra. Es un paisaje espectacular. El río excava 
en las piedras calcáreas formando unas paredes de 300 m. de alto. Realmente los paisajes que estamos viendo son maravillosos. Estamos atravesando el Alto Atlas. Ya nos dirigimos a 
Ouarzazate.

 

 



7º día. Alto Atlas. Ait Ben Haddou

Salimos de Ouarzazate y hemos parado en la puerta del Museo del Cine.  En este museo hay 
muchos escenarios de grandes películas que se han rodado aquí. Frente al museo, está la 
kasbah de Taourir. Es de las más grandes y mejor conservadas. En ella se han rodado las 
películas “El cielo protector” “Gladiador” y “Star War”.


 



Hoy terminamos el camino en MarrakechPor todo el recorrido vamos viendo kasbah. Son 
casas fortificadas de adobe con 4 torres cuadradas y en las que vive una sola familia. En la 
planta de abajo acomodan a los animales y las 2 plantas superiores es para la familia.
Continuamos y llegamos a Ait Ben haddou. Un pueblo muy bonito fortificado. Es Patrimonio 
de la Humanidad por la UNESCO. Aquí se rodó “Lawrence de Arabía”
Se entra al pueblo cruzando por un puente sobre el río Mellah.
Es un laberinto de callejuelas que suben hasta la torre del homenaje que está en ruinas. Pero 
desde allí, se ve parte de la desértica región y al fondo las cumbres nevadas del Atlas.
Hemos podido visitar una de las casas y es un taco rústica, la zona de los animales, la 
cocina, las estancias para estar y para dormir, etc.
Siguiendo para Marrakech, cruzamos el Alto Atlas. Es una carretera tortuosa (366 curvas) y es la más alta de Africa. Se llega al punto más alto, Puerto de Tizi n’Tichka con 2.260m.